Poveda y su ArteSano(2)

Impresionate ficha.
Demasiado tiempo llevabamos esperando un disco de esta índole en el mundo flamenco, sobre todo de aquellos artistas que ocupan la primera fila del escalafón mediático.
Hasta 13 cantes contiene ArteSano de los que Miguel sale triunfante en la mayoría y que cuenta con al producción de José Quevedo, EL Bolita y el aroma de Isidro Muñoz. El acompañamiento reune a dos grandes históricos de la sonanta flamenca, Paco de Lucía y Manolo Sanlucar pero además algunos de las mejores guitarras de la actualidad desde Diego del Morao, Manuel Parrilla o Chicuelo hasta un sorprendente Jesús Guerrero, Juan Ramón Caro o los propios Isidro Muñoz y Bolita.
La percusión corre a cargo de Paquito González, un primer espada del compás y las palmas de Carlos Grilo y Luís Cantarote, además de un "cameo" que se da por bulerías de Cádiz el de la poquita voz e infinita profundidad, Rancapino.
En el libreto escribe, como no, José Manuel Gamboa, que titula ArcoIris Cantaor la introducción al disco y deja constancia de la importamcia del cantaor: "Miguel se ha convertido en una máxima figura del género. Aún diría más, lo es, como debe, de la música española en general. Estos espacios no se regalan."

13 Cantes 13.
Con recuerdos a zambra comienzan unos tientos en honor a la Niña de los peines acompasados y letales con la guitarra de Parrilla que ata el cante a la memoria de los tiempos. mientras Poveda doma las clásicas melodías.
De momento, Manuel Parrilla que sigue enjundiado y Diego del Morao nos situan en el corazón de Jerez, el soniquete contagia los valientes registros del catalán que al pasar al cuplé hace uso de los recursos de Pitingo con una preciosa letr; "Quiero que me formes como el alfarero,hazme como quieras,conforma tus deseos."
Turno para los fandagos en el aire de soleá, estilo María La Sabina, la que conocimos en Rito y geografía, posiblemente lo más flojo del disco, abuso de facultades para un resultado plano. Le acompaña Isidro Muñoz
Sigue Isidro componiendo y el sabio Paco de Lucía con la guitarra para unas alegrías en las el támden que forma con Poveda brilla sobremanera con luz salinera, con resonancias de cantiñas prehistóricas que rematan con un estribillo coral lleno de flamenquería. Por momentos en un tercio "resbalao" por abajo; "No digo yo rías, no digo y que no goces, lo que digo es que bajes la musiquita del coche" recuerda al Mercé de "Aire".
Y de pronto, una calma inmensa. El maestro Sanlúcar en su mundo de fantásticos acordes aprieta las riendas, se templa y le coloca el toro de la Malagueña a un afinado Poveda. El estilo que Matrona insinuó pudiera ser de la Peñaranda y que Morente terminara de bautizarla en uno de sus discos recuerda a Chacón, sirve para dar mesura y equilibrio.
Pero poco dura la placidez, la dictadura del ritmo se impone por tangos de Triana. Ahora el catalán se pone el delantal de lunares y se adivina un patio de vecinos del arrabal sevillano con toda la gracia y el ange de Rafael El Negro o Matilde Coral. Poveda se agiganta y chorrea Triana pura secundado por un elegante y contundente toque en el que destaca una exquisita falseta que nunca pierde el aire trianero. Enormes Guerrero y Bolita.
El compás se amalgama y la soleá apolá rememora a Silverio, Mairena e Yllanda. Declaración de intenciones en la letra: "Soñe un día que al cante lo llamaban libertad". Poveda contrapone en Con-Vivencia, que así se titula el cante, dos estilos interpretativo. Una versión acompasada del Charamusco Mairenista, muy personalizada, le da la mano al cante soleaero de Pepe Marchena más ralentizado donde caben los recursos melismáticos tan característicos del de la gorra(Marchena). De cierta manera pone de relieve una nueva corriente de pensamiento-sentimiento, aquella que profesan la nueva legión de aficionados prestos a disfrutar sin complejos de toda la paleta cromática del universo jondo. Ajustado y enjudiado acompañamiento de Chicuelo.
La belleza del cante levantino se materializa en un filón minero con la guitarra de Juan Ramón Caro con la que homenajea Miguel a Pencho Cros. El preciosita toque de Caro alumbra como un candil la minera austera, oscura y profunda de Poveda que rinde tributo a una tierra, La Unión, que tan orgullosa está de él, que desde hace mucho lo lleva de estandarte.

Dejamos la mina y una luz alegre nos ciega de gusto. En este baile de disfraces toca el traje de piconera y Poveda vuelve a nacer en el barrio gaditano de La Viña por buerías en tonos mayores. Poveda abre la puerta de su bujío con una salerosa letra y se matricula cum laudem en soniquete. De pronto una voz arenosa y negra nos recuerda que Cádiz tiene un rey, Rancapino."Ay que la jambre la vamo a sentí..que mire usté que crisi tiene este país"
Otro alarde de versatilidad, el cante por sevillanas. Acompañadas y compuesta por Isidro Muñoz resultan acancionadas, las dos primeras, y corraleras, las dos últimos. Ahora el tren sale de Lebrija en busca de la seguiriya trágica jerezana.
Un Manuel Parrilla que matiza cada nota seguiriyera en una falseta que viene de rocorrer toda la historia de un pueblo ambienta un más que digno cante por lo jondo. Un pozo que llega hasta los puertos cabales. Lástima de color de voz.
Quintero-León-Quiroga-Poveda. ¡Vaya cuadro! A compás de bulerías se cuenta una historia entre café cantante y miseria humana en el terreno que dió la gloria al cantalán. Coplerías para la Piquer.
El sueño llega con la "Nana de los Rosales", la que popularizara Bernardo el de Los Lobitos con una bella adptación musical de El Bolita pero que lejos de completar el disco da la impresión de sobrero, fuera del tono de todo el trabajo.
ArteSano, un laberinto de espejos donde se reflejan gran parte de los grandes del cante pero en el que siempre descubrimos el contorno de Poveda. Una figura que siente y se siente flamenco, que se parte donde flaquea y se crece donde manda. Creador de arte y artesania que deslumbra al que no chanela de metales y conforma a los de las cuevas. Un rey midas del compás, la pena y la estampa, en definitiva un artistaSano.
Poveda y su Artesano(1)

Algunas valoraciones sueltas.
Pronto se me antoja la realización de una crítica al recién estrenado disco de Poveda, ArteSano, porque los grandes trabajos, como los buenos vinos, van evolucionando en el tiempo, desde su descorche y mientras lo consumimos sorbo a sorbo, va variando de sabor. Pero la importancia de su alumbramiento merece una disección pronta y precisa.
A nadie escapa la categoría artística alcanzada por Poveda, sobre todo tras su disco dedicado a la copla y a nadie debería escapar el compromiso del catalán con el flamenco, ya que su registros vocales, su capacidad interpretativa y ese inexplicable don de los grandes artistas le valdrían para hacerse de oro con la copla, la canción ligera o la aflamencada. Sin embargo el señor Poveda lanza al mercado un trabajo íntegramente flamenco, fraguado con los estilos jondos más ortodoxos.
Si Miguel como primera figura del momento marca el camino a seguir, no estaría mal que los demás divos siguieran una senda, que del gusto o no del lector, está dentro de la música que llamamos flamenca.Una vuelta al flamenco clásico con las adaptaciones y evoluciones propias de un arte en constante movimiento.
Pleno de facultades y maduro en conocimientos, Miguel Poveda, pone una piedra más para obtener el reconocimiento de los aficionados cabales, y es que el catalán además de una sensibilidad extraordinaria es un chico listo, sabe lo que quiere y como conseguirlo.
ArteSano, nombre del disco, refleja su actitud dentro del mundo flamenco. Su "buenismo" le permiten gustar allá donde se arrima, ya sea Jerez, Sevilla, Madrid o La Unión, esos cuatro puntalitos que sostienen el mercado.
Pero en este disco Miguel aporta actitudes para que aquellos que lo tachan de gran imitador sigan en sus treces. Poveda cambia de registro en multitud de momentos dentro de este trabajo, y aunque su sello personal está presente en cada tercio, la adecuación de su estilo personal al servicio del cante lo hacen recurrir a distintas formas interpretativas que terminan por causar en algunos aficionados un cierto sentimiento de fraude.
Con esto no resto mérito al cantaor, todo lo contrario, ya que en este disco está recogido mucho del flamenco pretérito y mucho del contemporáneo en una sola voz, tarea de una complejidad técnica extraordinaria.
Aun así el disco es Poveda y mucho Poveda. Su sonido es ya inconfundible y forma parte de la historia flamenca, así de contundente y digan lo que digan.
Nadie piense que tenemos ante nosotros un Chacón ni un Mairena ni una Pastora. Es posible que no sea un creador ni un recopilador pero la adaptación del cante jondo al presente está catalizada por su persona, por supuesto no es la única pero si una gran forma de situarse en el nuevo mundo flamenco.
Es capaz de llenar de contenido cada sílaba que sale de su garganta, dar sentido y sentimiento a cada palabra que sabe a aire fresco, a limpio, ya sea por seguiriyas, soleá, alegrías, malagueñas o bulerías, los palos de siempre para el cante de siempre y para el momento actual, no es, como otros genios, un adelantado a su tiempo, simplemente es un cantaor jondo del siglo XXI.
En la segunda entrega de Poveda y su ArteSano desglosaremos cante por cante el último trabajo del cantaor catalán.
Flamenco y Universidad. Vol IX: Palimpsesto
Se llama palimpsesto (del griego antiguo "παλίμψηστον", que significa "grabado nuevamente") al manuscrito que todavía conserva huellas de otra escritura anterior en la misma superficie, pero borrada expresamente para dar lugar a la que ahora existe.

Aunque ésta es la definición que nos marca la "wiki", Paco Escobar, autor del trabajo discográfico, lo propone como reescritura de modelos primigenios y en diálogo interdisciplinar entre las artes.
En este trabajo además de Paco Escobar con la guitarra y la composición, participan José Manuel Castillo con la voz y el poeta José Cenizo con la palabra, ya que las letras son suyas. Pero no queda ahí. La mayor parte de las artes conviven en la actualidad entre ellas, así que no sólo tienen influencias de otras disciplinas sino que estas disciplinas artísticas forman parte del producto final, siendo necesarias para entender el sentido conceptual de la obra.

Así Sonia Vega no se conforma con diseñar una portada si no que contribuye al mensaje poético-musical con el maquillaje corporal, la caracterización, la performance o la fotografía.
El disco se dedica a la memoria de Morente, cantaor al que su afición desmedida por el cante y sus vastos conocimientos en la materia no le amordazaron en su continua busqueda de nuevas experiencias sin meta final, sin fin, sólo la emoción de descubrir nuevos mundos. Actitud vital la del granadino que se amolda a la filosofía de este nuevo trabajo.

Así Sonia Vega no se conforma con diseñar una portada si no que contribuye al mensaje poético-musical con el maquillaje corporal, la caracterización, la performance o la fotografía.
El disco se dedica a la memoria de Morente, cantaor al que su afición desmedida por el cante y sus vastos conocimientos en la materia no le amordazaron en su continua busqueda de nuevas experiencias sin meta final, sin fin, sólo la emoción de descubrir nuevos mundos. Actitud vital la del granadino que se amolda a la filosofía de este nuevo trabajo.

Senderos pocos explorados para el acompañamiento guitarrísticos, uso de distintos instrumentos en clave flamenca, deconstrucción de melodías antiguas reconocibles y temática contemporánea son algunos de los recursos elegidos para la composicióin de una obra que resulta atractiva al oído y llena de contenido a la razón.

Es posible que se despoje de los aires propios de los cantes, que se olvide de la dramaturgia interpretativa del flamenco pero contraresta con el uso de la música formal del flamenco atendiendo a la belleza estética del mismo, más que al aspecto ético.
Sus autores viven alejado del mercantilismo y el negocio de este arte y el motor que les mueve no es otro que la necesidad de expresión que la llevan a cabo mediante el lenguaje flamenco erpo en busca de otros espacios oníricos donde plasmar sus inquietudes.
Bonito trabajo, felicidades al equipo.
Discos Históricos: "Mis 70 años con el cante". Antonio Núñez Chocolate

Desde el primer bordonazo de Antonio Carrión comprendes que este trabajo discográfico que llegó a conseguir un Grammy se trata de la actualización 2.0 del cante clásico llevado a la excelencia cabal del flamenco universal. Grabado a principios de este siglo XXI un anciano Chocolate se pelea con el cante sin apenas esfuerzo pero con las cicatrices sonoras que dejan 70 años de flamenquería en la garganta para salir en victoria con eso que los aficionados siempre han llamado pureza(vocablo en desuso y prohibido por la nueva flamencología) Pero es que algo en el subconsciente nos hace llamar pureza a aquello que nos recuerda a los origines, a la esencia, aún siendo un sonido y una manera actual. El Gran Wioming parece que dio en la clave cuando dijo: “Chocolate demuestra cómo se puede cantar en el siglo XXl sonando a las Cuevas de Altamira”.
El acompañamiento de Carrión y Jarana es de un gusto exquisito, justo el apropiado para un cantaor de corte clásico que no sentía la tiranía del compás a la hora de exponer su cante pero que colocaba los acentos del cante en el sitio preciso para sonar eterno.

Los estilos elegidos todos de corte clásico son aquellos sobre los que el gitano negro ha dibujado su carrera durante 70 años. Dos seguiriyas y cabal, dos tandas de fandangos que sin ser un estilo propio están tan personalizados en su ejecución que hemos terminado llamándolos chocolateros, el taranto que ahonda en la grieta de unos bajos celestiales, la malagueña quizás lo menos reseñable del disco, y dos cortes por soleá en recuerdo de Frijones la primera, y una espectacular versión del cante trianero por soleá, con la musicalidad del Guadalquivir por el puente, la valentía de todo el arrabal alfarero y unos remates largos de una complicación extraordinaria en ese preciso instante donde hay que comerse el cante, de boca para adentro.
No tiene más que diez años y está dentro de los históricos discos de nuestro arte, por ser de quien es, por lo de biográfico que tiene estilísticamente y por el momento en el que surgió, la era de la canción ligera por bulerías con creaciones de usar y tirar. Justo en ese momento Antonio Núñez Chocolate cogió su sillita le echó el freno al cante y le dió ocho muletazos despacitos e infinitos para la suerte de los grandes aficionados.
Disco Históricos: "Un ramito de locura"
Bendita locura la que propició el alumbramiento de uno de los mejores discos editados en la última década. Se alinearon los astros para que la luna de linares y el sol de Jerez se entendieran a la perfección. Con el sello "Universal" y durante el año 2004 salió a la luz "Un ramito de Locura" con la voz de Carmen Linares y el acompañamiento de Gerardo Núñez, por momentos, porque durante gran parte del disco es la voz de Carmen la que acompaña a la guitarra de Gerardo.
Y es que el jerezano explora nuevos cauces expresivos, emprende senderos por los que descubrir sorprendentes sonidos que siendo vírgenes a nuestros oídos pareciesen puros, clásicos y lejanos en nuestra alma.
Acordes trasportados, intercambios de tonalidades y cultas falsetas que juegan a encontrar nuevas armonías pero que no se alejan del sentido último del flamenco, de cada palo. Las esencias con un nuevo orden desbridadas de artificios y ejercicios de lucimiento.
Y la de Linares, Carmen, señora de todo el espacio jondo, inventa sobre la melodía, se entrega en el grito desesperado del mensaje, acentúa cada tónica a tiempo. En el momento de madurez que cada medio tono menos se convierte en mil matices, en el preciso instante que el cantaor deja de gustarte para empezar a herirte, a dolerte. Desde el monumento seguiriyero al Nitri con la trágica historia de amor de Ponce hasta los recuerdos trianeros por soleá pasando por el azúcar cande que trasmina la milonga con letra de Borges. Se parte con su tierra por tarantas, se inmola por tonás y nos vacila con el perfecto dominio de compás por romeras, tangos y bulerías.
En el disco se intuye la mano de Pepe de Lucía aportando letras y músicas y el ambiente creativo y productivo de José Manuel Gamboa, letras de Ortiz Nuevo o José Ángel Valente, el bajo de Pablo Martín, la percusión del Cepillo y melodías de Juan Carlos Romero completan una auténtica obra de arte flamenco que, aunque contemporánea en el tiempo, forma parte de los grandes tesoros que salvaguardamos en nuestro cofre mágico de lo jondo.
Discos Históricos: Morente-Sabicas, Granada-Nueva York

Sigue siendo pronto para dimensionar la figura de Enrique el granadino tras su triste desaparición de entre los vivos pero la dilatada carreara profesional de este genio ha provocado que desde algún tiempo a esta parte se estudie y analice su obra flamenca.
Entre todos los trabajos discográficos del maestro se encuentra el disco que realizara con el gran Agustín Castellón Campos, Sabicas, y aunque no es el más laureado de las creaciones de Morente, posiblemente nos encontremos ante una de las más bellas joyas musicales de la última parte del siglo XX.
Mientras el cantaor granadino experimentaba desde hacía tiempo con otras músicas y se embarcaba en originales aventuras vitales, de pronto, y por suerte para los amantes del arte flamenco, colisiona con la guitarra octogenaria del pamplonica más flamenco de la historia, aquél que de pequeño no paraba de comer habas, recibiendo el sobrenombre de "El Niño de las habicas" sintetizándose en Sabicas, pariente de Montoya del que heredó su pasión por la guitarra de concierto y tocaor que limpió el sonido flamenco añadiendo nuevos técnicas y sonidos al universo guitarrístico jondo.
Vuela el año 90, el mismo en el que Morente presenta en la Bienal “Allegro soleá” o convive con las voces búlgaras (Angelite), y año en el que la ciudad de Nueva York sirve de escenario de la muerte del tocaor navarro “Sabicas”.

Cuando encompadran dos genios resultan obras maestras. En un ambiente de cante clásico, 9 cantes se dedican a Nueva York y otros tantos a Granada, Morente pletórico de facultades y pleno de conocimientos interpreta casi una antología flamenca con cuidadas letras desde cantes de ida y vuelta con guiños a Marchena, cantes de Levante con la originalidad del taranto en tono de rondeña o la malagueña de Chacón en tono de granaína, hasta los estilos de soleá y seguiriyas o los cantes por alegrías y la bulería “Esquilones de plata” que mucho tiempo antes grabara Pastora Pavón con letra de Lorca.
Una producción de BGM Ariola S.A., dirigida y producida por Paco Espinola que quedará en los anales de la música jonda, como el disco póstumo del genial Sabicas y uno de las grabaciones más flamencas del maestro Morente, en la que se enriquece el interior y se estremece el exterior de los corazones cabales.
http://www.youtube.com/watch?v=hK_Ik3lurMY&feature=fvwrel
Discos Históricos: Antología de cante flamenco Hispavox, 1954
Repasando las muestras discográficas de Rafael Romero "El Gallina", fui a parar a uno de los trabajos más importantes en la historia del flamenco, el primer disco antológico que se graba, allá por el año 1954 por Ducretet-Thonsom y con tirada internacional por Hispavox.
Fue dirigida por el tocaor jerezano, Perico El del Lunar, al que fueron a buscar los franceses al tablao Zambra, recordemos que fue en el país vecino donde se gesta este imprescindible trabajo discográfico, Antología de cante flamenco.
Participan cantaores como Pericón de Cádiz, Bernardo de los lobitos, El Chaqueta, Niño de Almadén o el propio Gallina. Este disco es considerado como fundamental en la conservación del cante ortodoxo y clásico, cantes, muchos de ellos casi olvidados.
Imaginen o recuerden la España de los 50, retratada en blanco y negro, con niños orejones, pelados a la taza, mucho miedo y pan con aceite. Así que hasta el 58 no se comercializa en España, fecha en la que empieza a despegar el microsurco en nuestro país. Según nos cuenta José Manuel Gamboa en la última revista Alboreá, el precio de salida era de 750 ptas.! La mensualidad de un piso! Sería por los madriles porque en Mairena y en esos años, tanto dinero daba para tapar muchos agujeros y algunos pozos.
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Lo cierto es que desde fuera vinieron a decirnos que lo que tenía valor cultural y artístico, eran estos tipos de cantaores y de cantes en sus formas heredadas y no los números circenses con apellidos flamencos que se representaban en las plazas de toros y cines de España. Sería el pistoletazo de salida de una etapa de revitalización y neoclasicismo, que se traduciría en una lluvia de antologías, en la creación de festivales flamencos, estudios, y en un aumento de los registros sonoros de flamenco ortodoxo encabezado por la figura de Antonio Mairena, que aportó tantas luces a nuestra música.
Esta primera antología obtuvo enorme éxito en la mayoría de países europeos, y era un tesoro discográfico para todos aquellos que la poseían y custodiaban como tal.
Imprescindible, básica y fundamental es la catalogación que desde Trabilitran se hace de estos dos discos, animando a su audición periódica y disfrute de voces que nos sitúan en el umbral del devenir jondo, invitándonos a entrar en un mundo fascinante que nos ayuda a soportar el que tenemos.
Terremoto de Jerez, "Soníos negros"
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Dentro de poco se cumplirán 29 años sin Fernando Fernández Monje, "Terrenoto de Jerez". Víctima de un fulminante infarto de miocardio el artista jerezano dejó huérfano de sonio negros el universo flamenco.
Sus comienzos como bailaor junto a Matilde Coral, Carmen Carreras o La Camboria en "El guajiro" le sirvieron para hacerse dominador de los tiempos, ritmos y compases que delimitan la matemática del cante. Para todo lo demás, no existían límites para este terremoto de 10 grados en la escala de Richter.
La heterodoxia marcaba el cante de Fernando, posiblemente como proyección de su propio ser. No te aseguraba una actuación sobresaliente, o cateaba o se matriculaba "cum laude", necesitaba encontrarse que dicen los flamencos.
Su sonido, su eco era el paradigma del gitanismo, la definición de los soníos negros que buscan los aficionados que chanelan de arte.
Se fue demasiado pronto, contaba solo con 47 años, un domingo de mañana. Justo la noche antes, Ronda fue testigo de la última seguiriya del genio de Santiago, en tierra de toreros machos y legendarios cantaores, Fernando se templó definitivamente por bulerías mientras marcaba los pasos hacia la gloria. En su pueblo lo habían escuchado el viernes anterior y esperaban hacerlo en las fiestas de la vendimia el martes siguiente, fiestas que sirvieron de homenaje al de Jerez y en la que sus compañeros, Juanito Villar, Turronero o Paco Cepero, entre otros, donaron sus honorarios a la viuda, hermana de su otra mitad artística, Manuel Morao, e hijos del cantaor.


"Tragedia para el arte gitano", lo tituló ABC, que por entonces dedicaba muchas páginas al flamenco, costumbre extinguida desde un tiempo a esta parte.
Cuando pienso en Terremoto, solo se me viene a la cabeza como hubiera cantado con 70 años, cuando los años envejecieran el metal de su voz y pasara de solera a brandy. ¡Qué pena de licor derramada con la botella más de media! La pálida no se conformó con dejarnos sin él, este mismo año se llevo a su joven hijo que tenía la fórmula grabada a fuego en los metales de su garganta y que poco a poco iba demostrando.
El último trabajo que grabó Fernando padre, se tituló acertadamente "Soníos negros" y aunque no es la mejor manera de mostrar su genialidad, recoge un ramillete de cantes con enjundia y que demuestran el saber, el conocimiento y el carácter de un artista integral. Este último disco será protagonista de Trabilitran esta semana, recordando la inspiración y la pasión hecha cante.
Ciclo: Flamenco y poesía culta(III)

Magnífico cierre para este ciclo dedicado a la aproximación del flamenco a la poesía culta. Para no eternizarnos en nuestra labor terminamos con dos de los artistas más importantes e influyentes de la historia reciente del flamenco; José Monje Cruz, Camarón de la isla y Enrique Morente.
A esto hay que sumarle que el poeta protagonista es Federico García Lorca, uno de los más importantes literatos españoles que, para más inri, vio en el arte jondo un pozo de inspiración para su lírica.
Y por sí le faltara algo a nuestro próximo programa, lo basaremos en dos trabajos discográficos referentes e históricos de los últimos 50 años; "La leyenda del tiempo" y "Omega", ¡casi ná!

En el caso del cantaor de San Fernando, su primer trabajo con Tomatito pasa ya de los 30 años de edad y está considerado como eje transformador y revolucionario del cante flamenco, cambiando conceptos y añadiendo música de acompañamiento, que escuchándolo hoy día suena tan moderno y nuevo como si se hubieran venido de Umbrete esta tarde.
En esa localidad aljarafeña, se reunieron artistas de tendencias dispares pero con un lenguaje común y sensibilidad flamenca. Los Amador, Kiko Veneno, el almeriense Tomatito, Manuel Soler, Jorge Pardo o Pepe Roca (Alameda) y todo bajo la producción y dirección de Ricardo Pachón, eligiendo como esqueleto literario la obra de Lorca.
La mala acogida del décimo disco de Camarón, ya con barba, no supuso que "La leyenda del tiempo" con el tiempo no se convirtiera en leyenda.

17 años más tarde, un granadino convertido por entonces en uno de los transgresores de lo jondo, Enrique Morente, formaría una sociedad bastante exitoso con el grupo rockero Lagartija Nick, dando como fruto la arriesgada y reveladora obra "Omega". En este trabajo, Morente da una visión del "Poeta en Nueva York" de su paisano Federico. Experimento, que tras casi 15 años se ha convertido en un clásico del flamenco composición.
A mi entender, los arreglos musicales con la estética del momento hacen que esté envejeciendo el "Omega" con demasiadas arrugas. Pero no quita que la incisión en un incipiente mundo surrealista del poeta granadino sea un refernte artístico contemporáneo. Para entender "Omega" hay que conocer la obra de Federico y el momento vital en el que escribe su "Poeta en Nueva York".
Dos obras maestras de dos maestros. Dos visiones distintas de dos visionarios distintos de un flamenco poeta, que cantaba por versos jondos.
Entre los dos hay materia par muchas horas de radio, intentaremos abordar los conceptos generales y su influencia en el devenir flamenco.
Discos históricos: Fernanda y Bernarda de Utrera, Cantes inéditos

No dudaría ni un momento en meter este disco, para enviarlo al espacio exterior, en una nave espacial andaluza para que la posible vida inteligente que lo hallara, a millones de años luz de sitancia, comprendiera cómo es, cómo piensa y cómo siente la gente del sur de esta moribunda Europa.
Creo que esta perla discográfica se la debemos a la diputación de Sevilla en su área de cultura, todo un acierto.
Es obligatorio para todo aficionado que se precie, tenerlo en su sitio privilegiado, y a mano, en su básica discoteca.
Este doble CD viene estructurado en 7 fechas comprendidas entre los años 1956 y 1998 y recoge cantes en directo e inéditos de las niñas de Utrera, por desgracia, tristemente fallecidas las dos.
Las grabaciones están llenas de fallos musicales o técnicos, como palmas cruzadas, desafinaciones, golpes en mesas o de vasos, ruido de la propia grabaciones, pero.... ¡que gusto más grande!, hasta esos errores te hacen sentir que el cante es de verdad, que es verdad en sí mismo, es verosímil, te duele a morir en algunos momentos y te resucita en otros a compás, muy despacito, a ritmo de pulso, de cuerpo adentro.

Las guitarras según las fechas y lugares son las de Eduardo de la Malena, Enrique de Melchor, Pedro Bacán, Manuel de Palma y sobre y por encima de todos, sin faltar, Diego del Gastor, el pulgar de oro y diamantes que sacaba música para diez guitarras, nada más que del bordón. Esa concepción del toque había nacido para tocarle por soleá a la leona de lo jondo, a la Fernanda y hacer diabluras a compás de bulerías para su hermana Bernarda.
Aunque incluye tangos, bulerías por soleá y cantiñas, son la soleá y la bulería las auténticas protagonistas, las novias de esta boda cantaora, las banderas de esta conquista al corazón de aquellos que como decía la letra, "saben estinguí".
Encierresé en su cuarto de escuhá, abra una de Sanlúcar o de Jerez, y dedíquele un ratito a sentir, a disfrutar, por momentos creerá que forma parte de la reunión, que hace soniquete con los nudillos y que la fernanda clava sus ojos en los tuyos mientras dice por soleá;"si supiera ese flamenco, la lástima que le tengo. Como yo sé lo que es queré, sé lo que está padeciendo".
Te lo digo por experiencia porque a mí me ha sucedido.
Ciclo: "Flamenco y poesía culta" (II)
Seguimos en nuestro empeño de comentar y aprender de la relación entre el cante flamenco y la poesía culta. Para este segundo programa hemos decidido contar con dos de las voces más importantes de la música flamenca del último cuarto de siglo XX y principios del XXI, Carmen Linares y Calixto Sánchez, y con dos discos que no deben faltar en la colección de todo aficionado al arte jondo; "Raíces y alas" de la jienense, y "De la lírica al cante" del maestro mairenero.
Empecemos por la gran señora del cante, Carmen Linares y su homenaje al escritor onubense, Juan Ramón Jiménez. "Raíces y alas, pero que las raíces vuelen y las alas arraiguen". Con este aforismo, que da título al disco protagonista de nuestro estudio, Juan Ramón afronta la paradoja del ser humano entre sus raíces y el ansia por volar.

Carmen Pacheco Rodríguez, es una veterana en la adaptación al flamenco de poetas, Lorca, Borges, Machado...son algunos de sus anteriores trabajos. Ahora se rinde ante la poesía del de Moguer. La cantaora, ganadora de la medalla a las bellas artes del 2006, siempre afronta sus discos desde la verdad cantaora que le define, una voz desgarradora, llena de sabiduría y siempre estudiando desde un fondo flamenco, melodías que sigan estremeciendo a la afición flamenca.

La compañía de Juan Carlos Romero, no se basa exclusivamente en la guitarra de acompañamiento sino en la composición y creación de esta obra que le valió un premio en la última bienal de flamenco.

La segunda parte del programa vendrá de la mano de Calixto Sánchez, un enorme cantaor que lleva más de 4o años cantando en el primer escalafón del mundo flamenco. Además, tiene un lugar privilegiado en la adaptación de este tipo de poesía al cante, no obstante, la mayor parte de su vida discográfica la ha dedicado a este cometido.
"De la lírica al cante" nació cmomo un espectáculo grupal con las guitarras de Pedro Bacán y Manolo Franco, y verbo de Antonio García Barbeito y se consagró como base para el estudio de la literatura y el flamenco de muchos profesores de ambas disciplinas. Dentro del XXIV Congreso de flamenco en Sevilla, corría el año 1996, se presentó ya como disco, última colaboración entre el maestro y la llorada sonanta de Pedro Bacán.

Los poetas que soportan las letras de los clásicos cantes de Calixto son los hermanos Machado, Lorca, Bécquer, Villalón y Alberti. En un buen momento de madurez artística grabó el maestro este disco, convirtiéndolo en una referencia en este terreno. La voz de Barbeito parece la de cada uno de los poetas, la de la guitarra de Franco, un sendero a la perfección musical y la de Calixto el vehículo que nos lleva hasta el centro mismo de lo exquisito, de lo flamenco.
Empecemos por la gran señora del cante, Carmen Linares y su homenaje al escritor onubense, Juan Ramón Jiménez. "Raíces y alas, pero que las raíces vuelen y las alas arraiguen". Con este aforismo, que da título al disco protagonista de nuestro estudio, Juan Ramón afronta la paradoja del ser humano entre sus raíces y el ansia por volar.

Carmen Pacheco Rodríguez, es una veterana en la adaptación al flamenco de poetas, Lorca, Borges, Machado...son algunos de sus anteriores trabajos. Ahora se rinde ante la poesía del de Moguer. La cantaora, ganadora de la medalla a las bellas artes del 2006, siempre afronta sus discos desde la verdad cantaora que le define, una voz desgarradora, llena de sabiduría y siempre estudiando desde un fondo flamenco, melodías que sigan estremeciendo a la afición flamenca.

La compañía de Juan Carlos Romero, no se basa exclusivamente en la guitarra de acompañamiento sino en la composición y creación de esta obra que le valió un premio en la última bienal de flamenco.

La segunda parte del programa vendrá de la mano de Calixto Sánchez, un enorme cantaor que lleva más de 4o años cantando en el primer escalafón del mundo flamenco. Además, tiene un lugar privilegiado en la adaptación de este tipo de poesía al cante, no obstante, la mayor parte de su vida discográfica la ha dedicado a este cometido.
"De la lírica al cante" nació cmomo un espectáculo grupal con las guitarras de Pedro Bacán y Manolo Franco, y verbo de Antonio García Barbeito y se consagró como base para el estudio de la literatura y el flamenco de muchos profesores de ambas disciplinas. Dentro del XXIV Congreso de flamenco en Sevilla, corría el año 1996, se presentó ya como disco, última colaboración entre el maestro y la llorada sonanta de Pedro Bacán.

Los poetas que soportan las letras de los clásicos cantes de Calixto son los hermanos Machado, Lorca, Bécquer, Villalón y Alberti. En un buen momento de madurez artística grabó el maestro este disco, convirtiéndolo en una referencia en este terreno. La voz de Barbeito parece la de cada uno de los poetas, la de la guitarra de Franco, un sendero a la perfección musical y la de Calixto el vehículo que nos lleva hasta el centro mismo de lo exquisito, de lo flamenco.
Ciclo: Flamenco y Poesía culta, en Trabilitran

Comenzamos en Trabilitrán un ciclo dedicado a la relación, cada vez más estrecha, entre el flamenco y la llamada poesía culta.
En esta serie de programas iremos analizando algunos discos en los que la poesía culta conforma la letra de los cantes.
Cómo aborda cada cantaor esta tarea y las diferencias con las letras de poesía popular, mayoritaria en la discografía flamenca.
Aunque, como escribió el literato español, Cansinos Assens, en su libro La copla andaluza,”…la musa erudita ha enriquecido siempre los tesoros de la lírica popular…” para constatar la relación histórica entre lo culto y lo popular.
En cada programa analizaremos un par de discos de los cantaores más representativos en este apartado, Enrique Morente, Calixto Sánchez, Carmen Linares, El Cabrero, Camarón de la Isla o Lole y Manuel serán protagonistas en distintos programas en una visión global del binomio poesía culta y flamenco.
En nuestra cita del sábado abordaremos dos trabajos bastante interesantes, uno del cantaor jerezano Vicente Soto “Sordera” titulado “Pessoa flamenco” y otro del maestro José Meneses con el nombre “A mis soledades voy, de mis soledades vengo”.
En el caso del santiaguero comprobaremos la adaptación al flamenco, de los textos de uno de los escritores más importantes de la vecina Portugal, Fernando Antonio Noriega Pessoa, con una extraordinaria personalidad que le hacía escribir con varios sobrenombres, con estilos lingüísticos distintos y hasta se criticaba a través de sus heterónimos, que es la denominación para esos personajes ficticios. Además, Vicente Soto es uno de los habituales a la hora de adaptar poesía culta al flamenco.
“A mis soledades voy, de mis soledades vengo” es un verso de Lope de Vega que el cantaor de la Puebla, Meneses interpreta por soleáy que da título a un espectáculo que el cantaor mairenista llevó a los escenarios durante un tiempo y terminó grabando en su actuación en el maestranza de Sevilla, enmarcada en la XIII bienal de flamenco. En dicho espectáculo, Pepe Meneses canta con un estilo ortodoxo versos de escritores clásicos de siglo de oro de las letras, Luís de Góngora, Calderón de la Barca e incluso Miguel de Cervantes.
Dos estilos, dos estéticas que confluyen en un mar de la poesía culta, llevándose a su terreno flamenco los versos más leídos de la literatura mundial.
Discos históricos: "El calor de mis recuerdos"

A lo largo de la convulsa historia del flamenco, ha habido discos que han marcado el devenir de este sufrido arte, y no me refiero al número de copias vendidas sino a la influencia e importancia artística que ha podido tener en su tiempo y a posteriori.Antonio Mairena, realizó varios trabajos que se convirtieron en el soporte de una etapa del cante, lqa de revitalización, como "Cien años de cante gitano" o "Esquema histórico del cante por soleá y seguiriyas". Pero, sin lugar a dudas y desde mi humilde opinión, "El calor de mis recuerdos" es su obra cumbre. No solo por la calidad musical de los cantes y su estética, sino por la aportación simbólica, metafísica y filosófica que posee el último disco del maestro.Por supuesto, que la discografía flamenca posee discos con una intencionalidad similar a "El calor de mis recuerdos". Reparemos en los trabajos de Morente en su visión del poeta en Nueva York de Lorca en "Omega" o el, igualmente basado en Federico, "La leyenda del tiempo" del mítico José Monje Cruz, Camarón de la isla. Y, aunque encuadrado en otra filosofía, el "Canta Jerez" con Sordera, Terremoto, Diamante Negro y Borrico del año 67, lo podíamos incluir en este grupo de grandes discos flamencos de la historia.
Unos por su significado, su estructura o su intencionalidad, otros simplemente por el resultado obtenido y su importancia histórica, deben ser discos para un estudio pormenorizado, que nos permita entender que hay detrás de una relación de cantes, cuál era el objetivo y la finalidad para los que fueron concebidos.
El caso de "El calor de mis recuerdos", de Mairena, me llevó a realizar una conferencia, en la conmemoración del 25 aniversario del fallecimiento del cantaor y misma efemérido del citado LP, aunque tenía material, casi para publicar un ensayo sobre el disco póstumo de Antonio.
La relación entre música y letra, incluso entre palabras concretas y notas en la melodía, el significado metafórico de éstas, además de la inclusión de estilos concretos en cada palo y teniendo en cuenta la importancia que a todo esto, daba el cantaor mairenero, hacen que se haya convertido en un trabajo de culto y culto, digno de merecer no solamente una conferencia, sino todo un tratado al respecto.
Os dejo el power point que me sirvió de guía para estructurar la ponencia sobre uno de los grandes discos de la historia del flamenco: "El calor de mis recuerdos"
El calor de mis recuerdos, 25 años
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