Mairena homenajea a La Unión.



Acabamos de saber que el próximo Concurso nacional de Cante Jondo Antonio Mairena se va a dedicar a su análogo de La Unión. Así, la Casa del Arte Flamenco reconoce la labor que el pueblo murciano está realizando en pro del flamenco y la importancia que éste ha alcanzado a nivel internacional. No obstante, y sumando el Nacional de Córdoba, Mairena y La Unión han marcado, en el último medio siglo, el devenir de estos certámenes, en los que han ido alternando su supremacía dentro del panorama jondo.
Ya en aquellas primeras semanas de estudios flamencos realizadas en Málaga de los años sesenta, los alcaldes de ambas ciudades eran invitados para dar a conocer los entresijos de sendos concursos y su posible evolución. Ahora cuando Mairena celebra su 50 certamen rinde homenaje al concurso de Las Minas, hermanándose así dos tierras flamencas que han escrito con letras de oro parte importante de la historia del flamenco moderno, no en vano se han alzado con sus premios la mayoría de estrellas flamencas que pueblan el cielo del cante.
Además, el pasado jueves terminaron las fases preliminares del concurso mairenero, en las que el nivel artístico ha resultado del agrado de los asistentes, y del propio jurado al que le ha sido de gran dificultad decidir qué cantaores formarán la gran final.



Aunque sólo he podido asistir a una de las semifinales, he comprobado el magnífico ambiente y la buena organización ofrecida en el patio del pozo de la Casa Palacio mairenera. La bonita decoración, el buen sonido y la agradable temperatura han contribuido al disfrute de un público que abarrotó el patio andaluz y que espera repetir sensaciones en la final del 50 Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena,el próximo 2 de septiembre.

FINALISTAS DEL 50º CONCURSO NACIONAL DE CANTE JONDO ANTONIO MAIRENA
PREMIO ANTONIO MAIRENA
1. ANTONIO PORCUNA “EL VENENO”
Adamuz (Córdoba)
2. AROA CALA
Puerto de Sta. María (Cádiz)
PREMIO CASA DEL ARTE FLAMENCO ANTONIO MAIRENA
1. TAMARA AGUILERA
La Puebla del Rio (Sevilla)
2. JUAN JOSE NAVARRO
Mairena del Alcor (Sevilla)
PREMIO FUNDACIÓN ANTONIO MAIRENA
1. JUAN DOMINGUEZ “CASTULO”
Mairena del Alcor (Sevilla)
2. SONIA LEON ROMERO
Calañas (Huelva)
PREMIO MANUEL MAIRENA
1. MANUEL JESUS GARCÍA HURTADO
Gines (Sevilla)
2. Mª ANGELES MARTINEZ
Villanueva de la Reina (Jaén)

Tortilla de patatas y olé.



Bueno, tras casi tres semanas de playeo vuelvo al tajo. Toca currar, ya que soy de los afortunados que, de momento, conservan su puesto de trabajo. Atrás quedan los desayunos mirando al mar de la bahía gaditana con periódico incluido, los paseos al atardecer con cerveza y tapa, las carcajadas de los niños jugando con las olas, el helado compartido, pero también los millones de palas, rastrillos y cubitos que cada mañana y cada tarde acarreaba hasta la orilla, las cremas, las sillas, la sombrilla y la arena en los tobillos, me faltaba que me cantaran la trilla camino de la playa(Dale mula Jacaranda, aprieta el paso...), y eso que el levante me ha dado tregua las tres semanas.
Con todo, he disfrutado de la lectura de varios libros, todos de temática flamenca, he coincidido con varios artistas de los grandes, Paco Cepero, Aurora Vargas o Pansequito y me he adaptado a la simpleza y lo intrascendente de las conversaciones en los bares, tan necesarias para soportar la exigente vida diaria.



Uno de los asuntos más relevantes de estas tertulias lo originó la autenticidad y la pureza de la tortilla de patatas, tema que llevó a los asistentes de la tasquita, (establecimiento con precios populares que acoge aquellos veraneantes de larga duración que no pueden permitirse el terraceo elitista) bastante tiempo de discusión. No os aburriré con la trascripción de todo lo que se dijo pero se llegó casi por unanimidad a una conclusión; La auténtica tortilla española debe contener únicamente dos ingredientes, el huevo y la patata, amén de la sal, claro. Esto no implica que puedan añadirse otros ingredientes (se nombraron innumerables posibilidades) que, aunque desvirtúan la pureza de ésta, pueden conservar la calidad culinaria.
De camino al piso pensé la enorme similitud que aquella conversación de jubilados y gente ociosa tenía con la de los grandes pensadores flamencos, con sólo cambiar los términos tortilla de patatas por cante jondo tenemos una mesa redonda montada y lista para el próximo congreso de obviedades jondas.